UN DEPREDADOR ACUÁTICO ÚNICO
El Spinosaurus fue uno de los dinosaurios carnívoros más grandes que jamás haya existido. A diferencia de otros terópodos, estaba perfectamente adaptado para la vida acuática, convirtiéndose en el auténtico rey de los ríos prehistóricos.
Tenía adaptaciones únicas que le permitían cazar en el agua con una eficiencia letal. Su hocico alargado como el de un cocodrilo y sus dientes cónicos eran perfectos para atrapar peces resbaladizos y presas acuáticas de gran tamaño.
Sus poderosas patas traseras palmeadas le daban fuerza en el agua, mientras que su gran vela dorsal pudo haber servido para regular su temperatura o para exhibición territorial. Su cola plana actuaba como una aleta propulsora.
Los ecosistemas fluviales del norte de África en el Cretácico eran hogar de peces gigantes de más de 3 metros, que constituían la base de la dieta del Spinosaurus, aunque también se cree que cazaba pterosaurios y dinosaurios terrestres.
El descubrimiento de nuevos restos en Marruecos ha redefinido nuestra imagen de este gigante, revelando que pasaba la mayor parte de su tiempo sumergido, nadando de forma muy similar a los cocodrilos modernos.






