El Canopio Mesozoico y la Biomasa Vegetal
Las selvas y bosques húmedos del Mesozoico constituyeron auténticos motores ecológicos de descomunal productividad biológica. A diferencia de las selvas tropicales modernas dominadas por angiospermas de hoja ancha, las selvas mesozoicas estaban estructuradas en múltiples estratos de coníferas arcaicas (parientes de las araucarias y podocarpáceas), densos sotobosques de cícadas leñosas, ginkgofitas y frondosos tapices de helechos arborescentes. La humedad constante y las elevadas temperaturas aceleraban las tasas de fotosíntesis, generando una inmensa biomasa vegetal capaz de sustentar comunidades biológicas de extraordinaria complejidad.







